Con gran sorpresa y angustia me he informado de las medidas que aplicarán en un futuro próximo contra los perros "callejeros", los que sus amos irresponsables han abandonado ya sea porque se cambian de casa a departamento, porque su perra entró en celo o está preñada, porque está enfermo o simplemente le estorba, esto se repite en forma periódica.
Me parece que es de ser humano bien nacido dar agua y comida al que lo necesita, y en este caso el alimento que se le proporciona a los perros en la vía pública es "Pelet" y no ensucia la ciudad.
Para solucionar este problema de sobrepoblación canina debieran las autoridades combatirlo de la raíz y no hacer de las víctimas los culpables. Una sugerencia es que visiten los distintos barrios tanto en el plan como en los sectores altos y obligar a esterilizar las hembras, de lo contrario aplicarles un impuesto a los que se niegen a hacerlo. Y esos fondos que se recauden se destinen a financiar esterilizaciones de perras cuyos dueños sean de escasos recursos.
Me parece que este programa es mucho más digno de una sociedad que se preocupa tanto de la ecología y hace alarde de proteger los derechos humanos que si bien es cierto a lo que me refiero son animalitos también tienen derecho a la vida, que sienten y sufren igual que nosotros, que a veces nos creemos tan perfectos y cometemos crimenes contra ellos. Los animales siempre nos dan lecciones de lealtad y sacrificio.
No puedo entender como cree el Departamento del Ambiente que va a solucionar el problema dejando a los perros abandonados sin agua ni comida; la falta de esto se traducirá en una muerte lenta y llena de sufrimiento, lo cual será vergonzoso para la vista de los turistas y la sociedad en general.
Si sancionan a las personas que ayudan a estos perros, nadie se arriesgará a que la multen y la ayuda que se presta indirectamente a la municipalidad y servicio del ambiente dejará de proporcionarse, puesto, que gracias a estas personas, el problema de los perros en la vía pública es menor de lo que pudiera ser, debido, a que estos, están bien alimentados, en buenas condiciones sanitarias, las hembras esterilizadas con lo cual se controla la población canina.
La sanción debe dirigirse a castigar a las personas que se sorprenden abandonando o botando un perro o perros en cualquier lugar.
Frente a los seres indefensos el ser humano, demuestra la grandeza o miseria de su alma.
Mireya Darricades D.