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La mitad de las empresas creadas en la región fracasa el primer año

economía. La falta de capacitación y asistencia técnica conspiran para que mayoría de las iniciativas no prosperen.
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Desde que se creó, en mayo de 2013, el Registro de Empresas y Sociedades (RES) que permite la creación de empresas en un día, la Región de Valparaíso es la que más ha aprovechado las ventajas de esta herramienta y es la que lidera, sin contar a la Región Metropolitana.

Solo en lo que va de 2015 han nacido en la zona 1.448 emprendimientos en base a este sistema. El mes de marzo anoto un récord cuando la cifra llegó a 628, la más alta desde que se creó el instrumento.

"Ese es un indicador de que la actividad se está dinamizando. Cuando se crea una empresa es porque efectivamente hay una idea detrás, hay proyectos, hay visión de futuro de emprendedores que quieren desarrollar un negocio o una actividad o un servicio", comentó el seremi de Economía, Omar Morales, quien valoró además lo expedito que resulta este sistema para los emprendedores.

"Esperamos que estos procesos se sigan masificando y, de hecho, el tener la tecnología al alcance porque la empresa en un día se hace a través de la página web, efectivamente ha sido un factor que permite avanzar en la generación de los emprendimientos formalizados", puntualizó el personero.

Pero el problema no termina allí, pues está acreditado que el 50% de estas ideas fracasan al primer año de su creación y al cuarto solo un 25% sobrevive. "Es lo que se denomina el Valle de la Muerte, que es un proceso en que no sabemos qué pasa con los emprendedores", dijo Morales.

CENTROS DE DESARROLLO

Para aminorar esa preocupante deserción, este año se tomarán varias medidas que se enmarcan en la Agenda de Productividad e Innovación y Crecimiento impulsada por el Ejecutivo a través del gabinete económico.

En esa línea, una de las medidas más concretas responde a la creación de centros de desarrollo. En la región se implementarán dos, en Valparaíso y Quillota, que comenzarán a funcionar en el mes de junio.

"Ellos van a tener como misión justamente acompañar a los emprendedores, tanto los que ya están formalizados como los que se quieren formalizar", explica el seremi. El respaldo que van a recibir implica una serie de aspectos entre los cuales se cuenta el apoyo mediante el esquema de mentorías, sistemas de marketing, y ayudarlos a acceder a los recurso, que suele ser uno de los procesos más complicados.

Pero la idea es que gradualmente se vayan implementado más centros en otros lugares de la región con el propósito de que más emprendedores tengan la opción de optar a estos beneficios. Así, a fines de este año o principios de 2016, se crearán dos centros más: en San Antonio y San Felipe.

El director regional de Sercotec, Víctor Hugo Fernández, también reconoce esta dificultad en los nuevos emprendimientos y enfatiza que la microempresa se inicia con un buen plan de negocios, pero sin la asistencia técnica o capacitación necesaria para su evolución.

"Nos hemos dado cuenta que hoy, adelantándonos un poco a la regionalización, hemos fijado para la entrega de nuestros recursos dos variables que tienen que ver con la región que son el foco en el territorio y el sector", dijo el personero, recalcando que antes Valparaíso y Viña se llevaban gran parte de los recursos porque concentran el 60 a 70% de la población. "Ahora no", asegura con firmeza.

Fernández subraya que de esta forma se puede medir con más certeza el impacto que genera esta ayuda en las personas.

"Vamos a poder medir el impacto de nuestros recursos directamente en la microempresa y en el sector productivo que pretendemos impulsar. La idea es que en el futuro la microempresa se vaya desarrollando a través de estos centros de desarrollo de negocios para crear un poder exportador porque esto no ha variado en los últimos años", manifiesta el jefe de servicio, recalcando que los envíos que realizan las micro, pequeñas y medianas empresas es demasiado bajo, sobre todo en comparación con otros países de la OCDE.

"En el país el 98% de las exportaciones directas corresponden a la gran empresa. Y en la Quinta Región es peor porque no alcanzamos el medio punto", manifiesta.

A juicio de Fernández es indispensable buscar los mecanismos para que los emprendimientos perduren en el tiempo, pero de una forma sólida y con un crecimiento constante que le permita efectivamente transformarse en fuente de empleo.

"Tenemos más de 80 mil microempresas en la región, pero es dinámico porque todos los días mueren y nacen empresas. Es muy variable y lo que nosotros pretendemos es que nazcan muchas pero no mueran tantas", sentencia Fernández, apuntando a modificaciones de fondo en el camino.

"¿Cómo nos aseguramos de eso? Hay que cambiar el paradigma, lo que antes era una idea de negocios ahora con el apoyo es un plan de negocios, un proyecto de negocios apoyado por la asistencia técnica específica y directa. A eso es lo que vamos a apuntar, mejoramos los capitales de inversión y también destinaremos un gran porcentaje de recursos a la asistencia técnica para que la microempresa pueda permanecer", concluyó.

"Nosotros entendemos que

la generación de empresas debe tener acompañamiento...el Estado tiene que generar puentes"

"Es muy variable el número de empresas y lo que pretendemos es

que nazcan muchas pero no mueran tantas"