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Cómo el smartphone afecta la inteligencia de las personas

EFECTO. Expertos dicen que ha habido una disminución de la inteligencia humana por las cada vez más amplias funciones de los dispositivos electrónicos.
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Valeria Barahona

Ya casi nadie es capaz de recordar el número de teléfono de su mejor amigo. ¿Para qué?, si está la agenda del celular. O el cumpleaños, que Facebook lo recuerda hasta con alarma, para que nadie quede mal. Esos "olvidos", en principio interpretados como prácticos, han llamado la atención de los académicos alrededor del mundo, quienes ven una disminución de la inteligencia humana, a raíz de las cada vez más amplias capacidades de los dispositivos electrónicos, sostiene un artículo publicado en revista Time.

Menos materia gris

Investigadores de la Universidad McGill, en Canadá, encontraron que los conductores que dependían del GPS para llegar a algún lugar, en comparación con aquellos que se fiaban de sus propias capacidades, tenían menos actividad y volumen de materia gris.

Del mismo modo, Science publicó un estudio sobre la tendencia a olvidar un dato cuando se sabe que está en Internet o en un computador, ya que las personas se quedan sólo con el recuerdo de cómo encontrarlo.

El problema aparece cuando el cerebro enfrenta una pregunta más compleja: "Si siempre estás recurriendo a Google, puedes responder una trivia, pero no estás acumulando la base de conocimientos necesaria para ser un pensador profundo y deliberado", dijo a Time el autor del libro "¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? Superficiales", Nicholas Carr.

Discernimiento

Al igual que un músculo atrofiado, la capacidad del cerebro para discernir entre los miles de datos que recibe cada día se podría ver atrofiada con el abuso de la tecnología, sostiene el citado libro, respaldado por un estudio de la Universidad de Stanford, cuna de los genios de Silicon Valley.

Los académicos descubrieron que los estudiantes luchaban para diferenciar las noticias reales de las promociones, incluso cuando un artículo estaba claramente etiquetado como "contenido patrocinado". Asimismo, el afán de realizar varias tareas al mismo tiempo en una pantalla crea problemas para concentrarse en una actividad o clasificar información importante entre el "ruido".

"Con estos dispositivos, cuando estamos siempre saltando de una tarea a otra, tenemos la percepción de eficiencia, como que estamos haciendo mucho", señaló el autor del libro iBrain y profesor de comportamiento de la Universidad de California, Gary Small, "pero en realidad este proceso de 'saltar' es antieconómico".

Cada vez que se cambia de tareas, el cerebro necesita un momento o dos para encontrar seguridad, por lo que más difícil se vuelve ignorar las distracciones.

El cerebro también sufre con la falta de tiempo de inactividad, los pequeños descansos, como esperar en una fila, donde antes de los celulares inteligentes la gente se dedicaba a soñar con los ojos abiertos en lugar de mirar una pantalla.

Cuando el cerebro tiene la oportunidad de vagar, "su modo predeterminado está comprometido en revivir experiencias recientes, conectando información emocionalmente relevante y construyendo narrativas que tengan sentido para la vida", explicó la neurocientífica de la Universidad del Sur de California, Mary Helen Immordino-Yang, agregando que "es por eso que la gente suele tener grandes ideas en la ducha o cuando lava los platos", pero a medida que nuestros dispositivos móviles se insertan con más fuerza en nuestras vidas, estos espacios se ven reducidos.

La posibilidad de crear

Al utilizar los dispositivos de manera indiscriminada, "reorganizamos las redes del cerebro para que estén inclinadas a buscar cosas para entretenernos, en lugar de pensar en asuntos más amplios. (...) De lo que no nos damos cuenta cuando optamos por la comodidad que ofrece la tecnología, es que nos estamos negando a la capacidad de crear", dijo a Time el analista Nicholas Carr. "Sin la práctica, el cerebro comienza a perder el talento", agregó.

Convivencia evolutiva: los perros pueden desarrollar la inteligencia social de un niño de dos años

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El proceso de domesticación de lobos por parte del ser humano comenzó hace unos 30 mil años, de acuerdo a un reporte del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC, en España), lo cual delata la extensa relación entre los canes y el ser humano. Ahora, académicos de la Universidad de Arizona encontraron que los perros y los niños de dos años de edad muestran patrones similares de inteligencia social, es decir, el factor que diferenció al hombre del chimpancé.

Los científicos observaron cómo los niños de dos años, los perros y los chimpancés se desempeñaban en baterías comparables de pruebas diseñadas para medir diversos tipos de capacidades cognitivas.

Los 106 chimpancés participantes, se desempeñaron bien en las pruebas que implicaban su entorno físico y el razonamiento espacial, pero no les fue tan bien durante los desafíos de habilidades de comunicación cooperativa, como la capacidad de seguir un dedo apuntando.

Los 552 perros y 105 niños superaron a los chimpancés en estos procesos, además de mostrar patrones similares de comportamiento. En la última década ha sido recurrente la duda sobre qué es lo que hace especial a la psicología humana y los científicos han respondido que son las habilidades básicas de comunicación social que comienzan a desarrollarse alrededor de los nueve meses de edad, afirmó el profesor de antropología de la Universidad de Arizona Evan MacLean.