"Tenemos que demostrar que somos capaces, que se puede optar a cargos de importancia"
Intensos han sido los primeros meses de la coronel Sandra Toledo como la primera directora regional de Gendarmería. Según la oficial, durante estos días, "han habido muchas actividades, recorriendo las unidades penales y conversando con las jefaturas de unidades para conocer su estado situacional, viendo temas también relacionados con el covid, la pandemia, la población penal".
La coronel, con 26 años de servicio, asumió el cargo tras estar al mando del Complejo Penitenciario de Valparaíso y el Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín, considerando que con el paso de los años, la institución se ha abierto más a incluir a las mujeres.
"En las instituciones, sobre todo las uniformadas, predominan los hombres, entonces para las mujeres es bastante difícil, pero con el pasar de los años se ha hecho un poco más inclusivo en el tema de género. A lo mejor en los primeros años de mi carrera era más machista la institución, pero ahora, el hecho de que el director nacional haya confiado en mí y me haya designado como directora regional a cargo de la segunda región más compleja de Chile, me enorgullece", indicó Toledo.
La directora remarcó que el cargo "es un gran desafío, sobre todo por el tema de ser mujer. Las oficiales femeninas somos pocas en la institución, somos de la segunda promoción de oficiales y en este momento, somos de la promoción más antigua. Habemos 5 coroneles en todo Chile, entonces tenemos que demostrar que somos capaces, para que mis colegas, las oficiales más nuevas también, vean que se puede optar a algunos cargos que son de importancia en el alto mando institucional".
En cuanto a cómo ha enfrentado este trabajo, Toledo confesó que "siempre he sido más gendarme que mamá, lamentablemente. El trabajo de nosotros nos absorbe mucho tiempo y es poco el tiempo que tenemos para la vida familiar. Muchas veces no estamos en los cumpleaños, en las fiestas de fin de año, siempre he tratado de estar en Navidad con mis hijas, pero en los años nuevos casi siempre me ha tocado trabajar".
También -comentó- "por fortuna estoy en la región, porque otras veces he trabajado fuera de la región y ellas se han tenido que quedar acá, pero es sacrificado. Ahí va el compromiso que también uno tiene, la entrega. Para ellas ha sido difícil, pero entienden que la mamá decidió ser gendarme y que la labor que uno cumple, también va en pro de ayudar a personas que están privadas de libertad, de contribuir a la seguridad ciudadana; y también, lo que pueda realizar en mi trabajo puede cambiar el rumbo o la vida de algunas personas".
Sobre la importancia de la labor que realizan en Gendarmería, dijo que "la reinserción pasa mucho por las personas, que quieran cambiar y sé también que no puedo ayudar a toda la población penal a reinsertarse, pero el hecho de ayudar a una persona, significa un logro. Que se rehabilite una persona, que se inserte en la sociedad, significa que la familia de él tampoco va a estar involucrada en temas delictuales".
Realidad pandémica
La semana pasada, Gendarmería presentó el protocolo para el reinicio de las visitas a los centros penitenciarios, las que fueron suspendidas desde el mes de abril en vista de la pandemia. En ese sentido, los internos podrán ver a sus familiares si el recinto se encuentra en una comuna en fase 2 hacia arriba, cumpliendo con todas las medidas de bioseguridad.
"Les pedimos a las personas que vayan a visitar a sus familiares en las unidades penales, que lo hagan con su mascarilla, de que sean conscientes de que si tienen algún síntoma eviten ir a las unidades penales. Hay que considerar que un brote en una unidad penal, puede contagiar a toda la población penal, dependiendo de las características de habitabilidad del centro", solicitó la coronel Toledo.
- Si bien no han habido grandes brotes de covid-19 en las unidades de la región, igual han existido. ¿Cómo ha sido el trabajo de prevención y control de la enfermedad en las unidades?
- Se han tomado una serie de medidas, dentro de ellas se habilitaron espacios en las unidades penales para recibir a los internos que ingresan para llevar ahí una cuarentena preventiva, con el fin de determinar si en esos 14 días el interno presenta algún síntoma. Si es así se le realiza el PCR, para evitar que ingrese directamente a la población penal y contagie al resto. A los internos que presentan síntomas se les aplica también el PCR.
- A la fecha, ¿cuántos brotes se han conocido en las unidades penitenciarias de la región? Porque el último brote que se conoció fue el del Centro de Educación y Trabajo de Valparaíso.
- En el CET, el viernes 11 de diciembre se levantó la cuarentena de los internos y se les dio el alta. En la región tenemos cero internos con covid y tenemos a un funcionario.
- ¿Se ha trabajado en algún mecanismo para frenar el ingreso de elementos prohibidos, como drogas, celulares, etc. a las unidades, cuando se reactiven las visitas?
- Se realizan los registros y allanamientos al ingreso de las personas a los establecimientos penitenciarios, a fin de detectar algún elemento prohibido. El aumento de los ingresos de este tipo de elementos, en este tiempo que no hemos tenido visitas por la pandemia, ha sido a través de los llamados "pelotazos", porque a veces se usa una pelota, otras veces ocupan bolsas en las que colocan piedras que le den peso, y las lanzan desde el exterior de la unidad. En las unidades donde han aumentado estos casos ha sido en el Complejo Penitenciario de Valparaíso, en el CCP de San Felipe y en Los Andes.
- ¿Qué es lo que más se ha logrado decomisar en las unidades y que ha ingresado vía "pelotazo"?
- Drogas, principalmente. También han ingresado celulares y, hace un mes aproximadamente, en el Complejo Penitenciario de Valparaíso, trataron de ingresar explosivos a través del lanzamiento.
Fin de año
- ¿Se ha preparado el plan para las fiestas de fin de año, que es un momento bastante sensible para muchas personas, en especial los internos que no han recibido visitas durante el año?
- Para nosotros las fechas más críticas son las fiestas de fin de año y Fiestas Patrias, donde la población penal se empieza a colocar más ansiosa, sobre todo ahora considerando que tienen visitas. Por lo tanto, desde el nivel central se trabajó en el protocolo para reactivar las visitas antes de las fiestas de fin de año, para bajar también un poco el nivel de ansiedad o agresividad que pueda tener la población penal.