Usted está en : Portada : Ciudades Martes 18 de octubre de 2005

Impacto en laderas cultivadas

Investigación busca determinar los niveles de erosión que genera esta práctica agrícola.

RODRIGO BAEZA

CULTIVOS EN LADERAS.- Los cultivos de paltos en laderas de cerros ya son parte del paisaje de la zona central del país, sin embargo surgen cuestionamientos por su negativo impacto en el medio ambiente.

Desde hace unos años, el paisaje de la zona interior de la Quinta Región cambió gracias a los cultivos de paltos. En poco más de una década se ha multiplicado el área destinada a la producción de estos frutales, lo que ha derivado en el uso de superficies tradicionalmente consideradas no aptas para la agricultura, como los suelos de laderas de cerro.

Si bien esta forma de cultivo genera un alto retorno económico al sector agrícola, su desarrollo se ha realizado de forma absolutamente espontánea, y con una carencia total de estudios cuantitativos que evalúen la real magnitud de su impacto ambiental, lo que hace imposible determinar la sustentabilidad de estos cultivos, ni la implementación de regulaciones futuras que permitan mitigar el daño al ecosistema.

 

estudio de la pucv

 

Precisamente son estos aspectos los que aborda un estudio de la Escuela de Agronomía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), a través de su Laboratorio de Medio Ambiente.

La iniciativa se viene desarrollando desde el 2004, incluyendo una serie de experimentos que pretenden cuantificar y evaluar los efectos ambientales del cultivo de paltos en laderas, tarea que se ha visto potenciada por un convenio suscrito entre la universidad y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).

Según explicó Marco Cisternas, académico de la Escuela de Agronomía y coordinador del convenio, antes los paltos se cultivaban sólo en los valles y suelos bajos, "pero con el desarrollo tecnológico, especialmente a través del riego tecnificado, se ha podido llegar a las laderas, terrenos que presentan ventajas como suelos más baratos, y la posibilidad de escapar de las heladas".

Sin embargo, la preocupación por los efectos ambientales de esta práctica radica en el uso del sistema denominado camellones, que consiste en la acumulación de montículos de un metro aproximadamente de altura, en forma continua, a favor de la pendiente.

Su construcción se logra mediante retroexcavadora, lo que elimina la flora silvestre y raspa los primeros decímetros de suelo. "Este sistema de cultivo es único en el mundo, y va contra toda lógica de lo que siempre se indica a la hora de cultivar en pendientes".

Efectos negativos

La popularización del uso de camellones en el cultivo de paltos en laderas, y los posibles daños ambientales que generaría sobre los recursos suelo y agua podría, potencialmente, exponer al país a argumentos de dumping ambiental a la hora de competir por los mercados.

"En Chile no hay ningún tipo de restricción ni reglamentación ambiental para cultivar en laderas, situación que no sucede en otros países. Por ejemplo, en Estados Unidos, no pueden cultivar en laderas sobre 30% de pendiente, mientras que en Chile se cultiva hasta en pendientes de 120%. Si se generara una queja de dumping ambiental contra el país sería muy grave, pues el 90% de las paltas que se producen en Chile se venden en Estados Unidos", dijo Marco Cisternas.

Según los monitoreos realizados a la fecha, es posible indicar que se está frente a un grave y silencioso impacto ambiental, ya que las tasas de erosión son 650 veces mayores en los sectores con camellones en comparación con el suelo sin intervención.

Sin embargo no sólo son críticas, ya que el proyecto de la PUCV y el Servicio Agrícola Ganadero (SAG), tiene como objetivo generar información sobre los niveles de erosión, pero al mismo tiempo desarrollar metodologías que mitiguen sus efectos en el ecosistema.

 

 
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