Año 176 - Nro. 60284 - Domingo 12 de Enero de 2003

Cemento Melón proyecta usarlo como combutible alternativo

Comunidad opina sobre el pet coke

Proceso de evaluación ambiental demuestra que principales inquietudes de los vecinos son contaminación y posible daño a la agricultura.

PROYECTO CON DISCUSION.- Ampliamente discutido ha sido el proyecto de uso de carbón de petróleo en dos de los hornos de la planta calerana de Cemento Melón. La presentación de observaciones por la comunidad puede hacerse sólo hasta mañana.

ERIKA ALISTE

 

Un nuevo paso se cumple mañana en el proceso de evaluación de impacto ambiental del proyecto de Cemento Melón para usar carbón de petróleo como combustible en los hornos 8 y 9 de su planta industrial de La Calera. Se trata del plazo que tiene la comunidad para presentar sus observaciones a la propuesta de la empresa, luego de que en diciembre pasado se iniciara la fase de participación ciudadana.

Según el secretario ejecutivo de la Comisión Regional del Medio Ambiente, Gerardo Guzmán, la participación de la comunidad en este tipo de procesos tiene alta relevancia, puesto que hay casos en que algunas observaciones hechas por vecinos o entidades sociales han provocado importantes cambios en las condiciones de ejecución o aprobación de los planes sometidos a estudio.

De hecho, la Ley de Medio Ambiente dice que "un proyecto se aprobará si cumple con todas las normativas vigentes que se le puedan aplicar a la materia en estudio", mientras que en caso contrario será rechazado.

Al igual que el proyecto de uso de neumáticos como combustible alternativo por la misma empresa, la iniciativa de utilizar pet coke en los hornos de la planta ha generado polémica en la provincia de Quillota. Hay que recordar que en el primer caso la discusión llegó a los tribunales mediante un recurso de protección que presentaron los alcaldes de Quillota, Hijuelas y Nogales, que finalmente fue rechazado por la Corte de Apelaciones de Valparaíso.

 

PARTICIPACION CIUDADANA

 

Es por eso que la fase de participación ciudadana del proyecto de uso de carbón de petróleo se desarrolló en un ambiente que a ratos se tornó bastante confrontacional, debido a la férrea oposición de algunos sectores de la comunidad que argumentan que es un riesgo para la salud de las personas, para la agricultura y la generación de productos saludables.

Sin embargo, durante este proceso la mayoría de los asistentes pudo plantear sus inquietudes y peticiones, las cuales serán evaluadas e integradas en la resolución final que debe analizar la Corema, a la hora de aprobar o rechazar el plan.

Luego de realizar un trabajo por grupos, las entidades y organizaciones representadas en la participación ciudadana presentaron sus observaciones al proyecto. Uno de los primeros en opinar fue el médico toxicólogo de la Universidad de Chile, doctor Andrei Tchernitchin, quien fue invitado por el Comité Cívico de Hijuelas. El profesional afirmó que "el proyecto es inconveniente porque produce un daño sobre la salud de las personas, tanto por el efecto de las dioxinas, el vanadio, níquel, hidrocarbucos policíclicos aromáticos y sulfatos, que son elementos cancerígenos y causantes de infartos al miocardio".

Tchernitchin enumeró una amplia diversidad de componentes de las emanaciones y sostuvo que los dispositivos de alta tecnología anunciados por la empresa para evitar las emanaciones tóxicas no serán suficientes para eliminar los riesgos de daño en la población. "Creemos que en Chile se debería prohibir el uso de pet coke y favorecerse que todas las empresas cementeras tiendan a usar combustibles más limpios, como diesel y gas natural, lo cual probablemente eleve el precio del cemento, pero cuidará la salud y el medio ambiente", planteó.

 

SEGURO AGRICOLA

 

En tanto, el alcalde de Quillota, Luis Mella, basándose en el precedente de las centrales termoeléctricas instaladas en la comuna, planteó que cuando se alcance un 80 por ciento de emisiones contaminantes, Cemento Melón detenga el funcionamiento de los hornos, para no llegar a una situación de emergencia.

El jefe comunal solicitó además que se contrate un seguro agrícola para garantizar la producción y la calidad de los productos del valle de Quillota, de manera que la compañía responda ante posibles perjuicios. "Así, en el caso de que un producto se vea afectado en su calidad, por causas atribuibles a las emisiones de Cemento Melón, el seguro operará", dijo.

En la misma línea, representantes de los empresarios del rubro agrícola de la provincia pidieron que se hagan públicas las normas de calidad del aire y de emisiones vigentes en todos los países destinatarios de los productos agrícolas del valle de Quillota, tales como la Comunidad Económica Europea, Estados Unidos, México, Canadá y los países del lejano oriente.

En tanto, el ex presidente de la Unión Comunal de La Calera y actual dirigente social, Patricio Bernales, planteó la necesidad de un plan de forestación en la comuna, que se informe periódicamente a través de los medios de comunicación de la zona cuál es la calidad del aire y las emisiones de la planta, y la realización de un estudio epidemiológico a los habitantes de los alrededores de la planta industrial, con el fin de demostrar que las los gases tóxicos eliminados son inofensivos para la salud humana.

 

HABLA LA EMPRESA

 

Una vez escuchadas las principales observaciones hechas al proyecto de uso de pet coke, el director de recursos humanos de la empresa Cemento Melón, Eduardo Parker, afirmó que éstas se encontraban "dentro de los parámetros esperados" por la firma.

Respecto a la emisión de dioxinas y furanos -una de las principales inquietudes ciudadanas- el ejecutivo explicó que a través de una simulación realizada en el peor de los escenarios posibles, "se eliminaría 0,1 gramo al año, por lo estas emisiones no deberían ser un tema de preocupación, ya que está totalmente controlado", afirmó.

En este sentido, Parker destacó el que "un médico y científico que estuvo presente en la participación ciudadana (haciendo alusión a Andrei Tchernitchin) y que había señalado públicamente sus aprensiones sobre la emisión de dioxinas y furanos, reconoció en la ocasión que había trabajado sobre la base de datos erróneos, ya que él había dicho que Cemento Melón emitiría 1 kilo de estos tóxicos cada cuatro años, en circunstancias que la emisión correcta es de menos 0,1 gramos al año, es decir, un kilo cada 4 mil años", dijo.

El representante de la empresa explicó que "cada vez que una persona toma un vaso de cristal, éste tiene plomo, pero no está biodisponible para hacer daño a la salud humana. Lo mismo ocurre al usar cubiertos metálicos, los cuales contienen níquel", afirmó Parker, quien añadió que las emisiones de dioxinas y furanos con el uso del pet coke son inofensivas para la salud, de acuerdo a las características del proyecto y al monitoreo constante que se hará.

Finalmente, el ejecutivo fue categórico en señalar que "Cemento Melón actúa en apego a las normativas y a la ley vigente y jamás la compañía ha hecho algo que se aparte del marco legal, debido a que obedecemos a los más altos estándares de ética comercial", impuesto dentro del grupo "Lafarge", al cual pertenece la empresa.

 

Fuerte uso en industria cementera

 

Pet coke en el mundo

 

Esta actividad consume más del 60% de la producción mundial de carbón de petróleo.

 

El carbón de petróleo es de uso bastante común en la actualidad, especialmente en la industria cementera, la cual consume más del 60% de la producción mundial de este combustible.

En la Unión Europea el consumo de pet coke como combustibles en los hornos cementeros alcanza a un 39%, siendo de esta forma el combustible de mayor uso, incluso por sobre el carbón. Los dos más grandes grupos cementeros en el mundo poseen 112 plantas cementeras en 25 países que utilizan carbón de petróleo como combustible. Estas plantas se encuentran en Estados Unidos, Alemania, Francia, Suiza, Italia, España, Reino Unido, Austria, Bélgica, Canadá, Brasil, Malasia, Indonesia y Tailandia entre otros países.

En Chile, Cementos Bío Bío S.A. posee desde el 2 de mayo del 2000 una autorización de Corema VIII Región para el uso de 40% de carbón de petróleo como combustible en su horno de la planta ubicada en Talcahuano. Dicha autorización fue recientemente ampliada el 22 Abril del 2002, para utilizar hasta un 100% de carbón de petróleo.

Por otra parte INACESA S.A., subsidiaria de Cementos Bío Bío, cuenta con una autorización de COREMA VII Región desde el pasado 16 de octubre del 2002 para utilizar 100% de carbón de petróleo en su planta de Teno. Esta última está emplazada en una de las zonas agrícolas y vitivinícolas más importantes del país, principalmente por su alto nivel de exportación.

A su vez, Cemento Polpaico S.A., tiene en trámite en la Corema Región Metropolitana un proyecto para el uso de carbón de petróleo en su planta ubicada en Cerro Blanco.

 

Los plazos de

los proyectos

 

Según la planificación del proyecto de uso de carbón de petróleo, la instalación de los equipos de medición continua de gases en los hornos 8 y 9 estará finalizada en el primer semestre de este año.

Asimismo, la ubicación de los quemadores de los hornos 8 y 9 estará finalizada en el segundo semestre, con lo cual, de aprobarse la iniciativa, la empresa comenzaría a usar pet coke en noviembre del presente.

En tanto, respecto al proyecto de uso de neumáticos como combustible alternativo en el horno 9 de la misma planta industrial, tras la instalación de la infraestructura necesaria y la emisión del dictamen de la justicia, la firma cementera estaría en condiciones de echar a andar el proyecto entre los meses de julio y agosto de este año.

 

 

Utilización

de neumáticos

 

 

Luego de que la Corte de Apelaciones de Valparaíso rechazara el recurso de protección interpuesto por los alcaldes de Quillota, Hijuelas y Nogales en contra de la Corema, por estimar irregular el proceso de aprobación de dicho plan, la Municipalidad de Quillota apeló ante la Corte Suprema.

El edil quillotano, Luis Mella, precisó que la determinación de apelar se basa en el hecho de que en su resolución, la Corte de Apelaciones no estableció la necesidad de hacer mediciones continuas -al menos una vez al año- de las que se produjeran por el uso de neumáticos, especialmente en el tema de las dioxinas y furanos. Se estima que el máximo tribunal podría fallar a fines del mes en curso.