"El que pueda seducir al votante del PDG obtendrá dos escaños"
El domingo se dio a conocer la primera entrega de la encuesta Signos, realizada por la empresa Smartanalytics, que desde ahora comenzará a medir cada semana el clima electoral y el posicionamiento de las diferentes candidaturas al Consejo Constitucional.
Un primer sondeo que para el académico de la PUCV y doctor en Ciencias de la Comunicación, Claudio Elórtegui Gómez, refleja el hastío que quedó en la ciudadanía luego de tanta elección y el fracaso de la Convención, lo que explica, en parte, el alto nivel de desconocimiento y desinterés en los candidatos y el proceso en sí.
Una campaña electoral que, a juicio de Elórtegui, resentirá el difícil momento que experimenta el país en materia de seguridad y estabilidad económica. Por esa razón, y pese a que estamos hablando de una elección constitucional, vaticina que no será competitiva aquella candidatura que no hable de esos temas complejos ni sea capaz de darle tranquilidad a los votantes.
- La primera encuesta Signos antes del plebiscito develó un amplio desinterés por lo que viene y un alto desconocimiento público de los candidatos ¿Tiene que ver con el desgaste que se ha generado desde 2019 hasta ahora?
- Es que estamos un contexto mucho más complejo que en los procesos anteriores. Hay un evidente desconocimiento de la ciudadanía sobre el proceso que viene y los nombres que se postulan. Se percibe en el aire una saturación de procesos electorales, que se suma a un notorio desgano por lo que fue la Convención Constitucional.
- Aun así, hay candidatos que marcan más que otros. ¿Cómo se explica, si apenas comenzaron los despliegues?
- Aunque el desconocimiento de los candidatos debería ir quedando atrás con la transmisión de informaciones oficiales del proceso por parte del Servel, y también con el despliegue de las candidaturas, en un primer momento y en un contexto complejo para hacer campaña y posicionarse, los nombres que más pesan siempre serán aquellas figuras que tienen cierto posicionamiento histórico y mediático.
- ¿Tiene sentido, entonces, que tempranamente lideren la encuesta nombres con trayectoria pública como Gonzalo Ibáñez, Marco Antonio Núñez y Aldo Valle?
- Sí porque son todas figuras políticas que ya tienen cierto recorrido en la región. Que han sido parlamentarios, intendentes, tienen amplia trayectoria y están bien instalados en el voto informado, o bien en el voto que tiene una decisión ideológica tomada.
- ¿El conocimiento de estas trayectorias podría llegar a traducirse en un éxito electoral?
- Considerando el perfil del votante mayoritario que hay en Chile en este momento y en una elección obligatoria, probablemente los nombres que están sonando y que lideran esta encuesta tengan una cierta ventaja en la grilla de partida. Aunque me da la impresión que en el caso de algunas candidaturas del FA o en el caso, por ejemplo, de Edmundo Eluchans, tendrían que empezar a crecer en las encuestas.
- ¿Qué pronóstico hace sobre la repartición de los cinco escaños constituyentes que ofrece nuestra región?
- Es probable que en la región cada una de las listas se quede con un escaño, y lo que pueda ocurrir con el quinto cupo dependerá mucho de lo que pase con algún arranque individual. Alguna candidatura particular que pueda ser más potente o genere mayor atracción. Pienso, por ejemplo, que deberíamos estar muy atentos sobre el comportamiento en ascenso del Partido Republicano en la región.
Segundo escaño
- Pese a tener un parlamentario en el Distrito 6 y a que Franco Parisi obtuvo un resultado interesante en la presidencial, esta es la única región donde el PDG no presentó candidaturas. ¿Podría el Partido Republicano quedarse con esos votos?
- Si el Partido Republicano logra hacer una campaña inteligente, dan con esa tecla específica que atraiga en el votante del PDG, y se alejan de posiciones extremas, perfectamente se pueden quedar con ese quinto cupo en disputa.
- ¿Qué deberán hacer las demás listas para aspirar a conseguir dos escaños?
- Quien sea capaz de seducir al votante del Partido de la Gente se quedará con dos escaños, con ese quinto cupo del que hemos hablado. Si uno mira el panorama electoral, no sólo el Partido Republicano, sino prácticamente todas las listas podrían llegar al votante PDG, dependerá de la capacidad estratégica individual que plantee algún candidato para llamar la atención en seguridad y economía.
- Con la fuerza electoral que les permitió elegir a varias autoridades regionales, ¿podría el Frente Amplio aspirar a ese segundo escaño?
- Es verdad, tiendo a creer que de entre el Frente Amplio o el Partido Republicano podría aparecer el quinto cupo. El Frente Amplio en sí mismo, como coalición, tiene un peso regional ya ganado que no se puede desconocer y que sería raro que lo perdiera de un momento a otro. Si mantienen su trabajo territorial como hasta ahora, puede ser el diferencial que les permita resguardar y proteger el voto que han tenido en la región.
Quien dé tranquilidad
- Para aspirar a ese segundo escaño, ¿no debe el Frente Amplio salir de sus discursos más característicos y apelar a las urgencias?
- Se trata de buscar una combinación. Los candidatos que provienen de una órbita más identitaria tienen que fidelizar ese voto que puede estar un poco desmotivado. A su vez, deben abrirse a la posibilidad de un voto más amplio, menos marcado por las identidades políticas tradicionales y que está buscando que alguien le hable claramente y le dé ciertos parámetros y orientaciones sobre lo que está pasando con la coyuntura de la región, fundamentalmente con los temas relacionados a la seguridad y la economía.
- Pese a que esta será una elección constitucional, ¿se jugará en el terreno de la coyuntura, en la seguridad y la economía?
- Especialmente en esta elección, que incorpora el voto obligatorio y, con él, al votante moderado, desde el punto de vista estratégico, lo fundamental sería enganchar, intentar sensibilizar, captar la atención de un electorado que busca soluciones a sus urgencias cotidianas. Será complejo que pueda competir un candidato que no logre traducir ciertas expectativas ciudadanas y llevarlas al lenguaje constitucional. El candidato que no hable de seguridad pública, empleo o de la superación de este momento económico, está perdiendo votantes clave.
- Quien transmita seguridad en todos los aspectos, ganará.
- Probablemente, la gente optará por los candidatos que conoce o que le den tranquilidad. Elegirán a aquellos que le den la seguridad de que el proceso marchará por un camino que no implicará grandes rupturas.
"Prácticamente, todas las listas le podrían hablar al votante PDG, dependerá de la capacidad estratégica que plantee algún candidato para llamar la atención en seguridad y economía".
"Será complejo que pueda competir un candidato que no logre traducir ciertas expectativas ciudadanas y llevarlas al lenguaje constitucional".